Fisioterapia traumatológica
Hay dolores que duran un día. Y hay dolores que llevan meses instalados en tu vida sin que nadie haya dado con la tecla.
Una espalda que no te deja descansar, una ciática que te obliga a caminar con cuidado, una lesión que tendría que estar superada y que sigue ahí. Para eso existe la fisioterapia traumatológica.
Trabajo problemas habituales como cervicales, dorsales o lumbares, y también los más complejos: hernias discales, esguinces, luxaciones, fracturas y recuperaciones tras cirugía.
Fisioterapia deportiva
Parar no entra en tus planes. Pero hay una molestia que te frena en los entrenamientos, o una lesión de la que quieres salir sin volver a pasar por lo mismo.
La fisioterapia deportiva no va solo de quitar el dolor. Va de entender qué está fallando en tu cuerpo, trabajarlo de forma individual y devolverte al movimiento con más fuerza, mejor movilidad y más control que antes.
Trato lesiones deportivas, esguinces y tendinopatías valorando cada caso en detalle. La rehabilitación la combino con ejercicio terapéutico y análisis del movimiento, incluyendo el estudio del pie cuando es necesario.
Fisioterapia neurológica
Cuando una condición neurológica afecta a tu movilidad, tu equilibrio o tu capacidad de hacer las cosas del día a día, lo que está en juego es mucho más que el movimiento. Es tu independencia.
La fisioterapia neurológica trabaja exactamente ahí: en recuperar o mantener la mayor autonomía posible, con un trabajo completamente adaptado a cada persona y a su momento.
Trato condiciones como ictus, lesiones medulares, Parkinson, esclerosis múltiple, ELA, lesiones cerebrales traumáticas, neuropatías periféricas y fibromialgia, entre otras. Cada sesión se diseña en función de cada caso, trabajando la coordinación, la rigidez y los patrones de movimiento de forma progresiva y segura.
Fisioterapia geriátrica
Levantarte sin agarrarte, bajar las escaleras sin dudar, salir a caminar sin miedo a caer. Son cosas que parecen pequeñas, pero cuando cuestan, se convierten en las más importantes.
Con los años no toca aguantar: toca moverse con más seguridad, vivir con menos dolor y mantener la mayor autonomía posible.
En mi centro trato el dolor crónico y las patologías osteoarticulares propias de la edad, y trabajo en la prevención de caídas mejorando el equilibrio, la fuerza y la estabilidad. Para que camines mejor, te levantes con más facilidad y puedas hacer tu vida con menos limitaciones.
Fisioterapia ATM y cefaleas
Apretar los dientes por la noche, la mandíbula tensa al despertar, una cefalea que vuelve y vuelve sin que nadie te haya dado una respuesta clara. Lo que sientes tiene nombre, y tiene solución.
La fisioterapia ATM trata el bruxismo, las disfunciones de la articulación temporomandibular y el dolor cervical que suele acompañarlas. El objetivo es aliviar el dolor, reducir la tensión acumulada y conseguir que por fin puedas descansar de verdad.
Tecnología avanzada
Cuando el dolor no cede y la lesión no responde, la pregunta es siempre la misma: ¿qué más se puede hacer?
En estos casos combino fisioterapia invasiva con tecnología de última generación para llegar más lejos que el tratamiento convencional, tratar el tejido con más precisión y acelerar la recuperación.
Trabajo con punción seca, neuromodulación, diatermia, electroterapia, magnetoterapia, termoterapia y el sistema súper inductivo Zimmer. Y me apoyo en ecografía musculoesquelética para valorar mejor cada caso y ajustar el tratamiento a lo que realmente necesitas.
Terapia manual
Salir de consulta con menos dolor está bien. Salir entendiendo por qué te dolía y qué puedes hacer para que no vuelva, es otra cosa.
La terapia manual combina técnicas miofasciales, terapia manual ortopédica y masaje fisioterapéutico. Lo que la hace diferente es la pedagogía del dolor: trabajar para que no solo mejores físicamente, sino que entiendas qué está pasando en tu cuerpo, por qué aparece el dolor y qué herramientas tienes para seguir avanzando.